Pinos silvestres, castañares, encinares, madroñeras, olivares, enebros, viñedos o cultivos de cerezo y vid son algunos ejemplos de este amplio abanico que encontramos en su miles de hectáreas.
Esta misma situación le permite tener una fauna donde se mezclan elementos típicamente mediterráneos como el buitre negro o la cigüeña negra con la becada o el pico menor más propio del norte. Llama la atención la supervivencia de especies como la colmilleja del Alagón o la lagartija de la peña de Francia, únicas en esta zona del país.
A su paso te encuentras con arquitectura popular y lugares emblemáticos
A su arquitectura tradicional tan admirada se suman un buen número de abrigos con pinturas esquemáticas rupestres, o lugares tan emblemáticos como el Convento de San José de Las Batuecas, cerca de Las Mestas. Cuenta el Parque Natural con un total de 110 kilómetros de senderos señalizados.
]]>
Está situada en la población cacereña de Castañar de Ibor y se trata de una cavidad kárstica de espectacular belleza y valor científico, considerada una de las más interesantes de todo el territorio español.
La cueva de Castañar de Ibor está labrada en materiales del Precámbrico y presenta una sorprendente ornamentación interior.
La abundancia y variedad de los espeleotemas que tapizan los techos, paredes y suelos de sus salas y galerías es verdaderamente única. El aragonito y la calcita, teñidos a veces por los óxidos del hierro y el manganeso, proporcionan un auténtico espectáculo de formas y colores.
]]>Este reconocimiento oficial se debió en gran medida a la repercusión mediática que generó el proyecto del Museo Vostell Malpartida en el año 1976, que fue promovido y ubicado en esos terrenos por el artista alemán afincado en Extremadura Wolf Vostell, pintor, escultor, pionero de la Instalación y del Videoarte y una de las figuras más destacadas del movimiento Fluxus.
Este impresionante entorno natural está dominado por unos grandes bolos graníticos que se asientan a la orilla de las charcas. El museo Vostell Malpartida, cuyo edificio era un antiguo lavadero de lanas del siglo XVIII, las tumbas y restos de asentamientos romanos, los restos del período Neolítico y los restos megalíticos de la Hijadilla completan la magia de este lugar.
El nombre viene precisamente de berrueco, un berrueco es una gran roca de granito aislada y un berrocal es una zona con gran cantidad de berruecos (bolos graníticos)
El otro elemento fundamental de Los Barruecos es el agua, las grandes charcas alimentadas por arroyos que forman parte de la cuenca del río Salor, en el que desembocan unos kilómetros más al sur. Algunas de estas charcas se generan de forma natural a partir de las lluvias de otoño y primavera, pero el volumen de agua principal (charca del Barrueco de Abajo) se corresponde con la represa del antiguo Lavadero de Lanas, situada en la parte oeste de Los Barruecos, que retiene Las aguas embalsadas forman un hábitat ideal para la fauna asociada a los lagos y sus orillas. Y los bolos graníticos constituyen una defensa natural para muchas especies.
Podemos encontrar multitud de aves acuáticas (ánades reales, garzas y garcillas..) y pequeñas rapaces (águilas calzadas, aguiluchos cenizos, milanos..). Además hay que tener en cuenta que el espacio natural de Los Barruecos se encuentra situado entre dos grandes ZEPAS (Zona de Especial Proteccion para Aves): la de la Sierra de San Pedro al oeste y la de los Llanos de Cáceres al este. Muchas aves que anidan y viven habitualmente en esas zonas utilizan Los Barruecos como espacio de caza.
Las rocas y la configuración del terreno son favorables para algunas especies de reptiles, incluyendo al gran lagarto ocelado. En la parte de las charcas podemos ver multitud de galápagos.
En las charcas habitan nutrias y tritones. La especie más representativa del medio acuático es la tenca, un pez adaptado sobre todo a las aguas tranquilas de estanques y embalses. Desde el punto de vista gastronómico la tenca es un pescado muy apreciado en las comarcas del noroeste de la provincia de Cáceres.
Sin embargo, la reina de Los Barruecos es sin duda la cigüeña común. Este espacio natural es ideal para las cigüeñas porque encuentran protección para sus nidos en lo alto de las grandes rocas, y tienen a su disposición agua y abundante alimento, las aguas del Arroyo del Tocón.
En el berrocal situado al este de la charca del Barrueco de Abajo se encuentran los restos del poblado Neolítico. Se pueden contemplar pinturas y grabados rupestres.
]]>Toda la zona tiene como roca madre un gran batolito granítico originado hace 350-200 millones de años, que sufrió modificaciones estructurales hace 40 millones de años. Las rocas principales que encontramos son granitos y gneis.
En la Garganta de los Infiernos, debido a la variación altitudinal que oscila entre los 600 y más de 1.000 metros, encontramos las siguientes asociaciones vegetales: bosques caducifolios con especie principal como la del roble melojo; bosques de ribera donde encontramos el aliso, el fresno y el sauce; piornales serranos donde los árboles ya no prosperan debido a las condiciones de suelo y clima, aparece el piorno, los cambriones, el enebro rastreo y el codeso alpino; o los pastizales alpinos en las zonas de las cumbres serranas, especialmente en la Garganta de la Serrá donde se encuentra el alpe o cervuno y junto a ellos especies como gencianas, vedegambre y azafrán serrano.
También la fauna de la Reserva Natural es muy variada, desde el valle hasta las cumbres serranas encontramos multitud de hábitats que han sido aprovechados por un sinfín de especies animales adaptadas a ellos.
Entre los invertebrados hemos de destacar las frecuentes mariposas diurnas y nocturnas, así como un coleóptero de notable tamaño y belleza, el ciervo volador.
En agua es un elemento principal en la zona y a ella están ligados los ciclos biológicos de muchas especies. Entre los peces se encuentra la trucha común. Algunos anfibios abundantes son los tritones, salamandras, sapo común y partero, rana común y patilarga.
Algún reptil también se encuentra junto al agua como el Lagarto verdinegro y la culebra viperina. El grupo de las aves está ampliamente representado. El bello mirlo acuático, capaz de sumergirse en el agua para capturar insectos, abubillas, rabilargos y la rara cigüeña negra que anida en la comarca aunque cada vez es más escasa su presencia. Rapaces como milanos y ratoneros, buitres leonados y búhos reales, halcones peregrinos y gavilanes.
Entre los mamíferos hay notables rarezas. El mítico lince, que es el felino más amenzado del mundo, utiliza esta zona como corredor entre las poblaciones asentadas de los parajes limítrofes. Gatos monteses y ginetas, el Almizclera o Desmá ibérico, la nutria y la cabra montés que son dos mamíferos cuyas poblaciones están en aceptable estado de conservación.
]]>Se recomienda comenzar su visita por el Centro de Interpretación de Villarreal de San Carlos que se encuentra abierto durante todos los días de la semana mañana y tarde. Allí le ayudarán a programar la visita al Parque y les indicarán recorridos y rutas perfectamente señalizados.
Existen varios itinerarios para recorrer a pie: itinerario verde: Cerro Gimio (unos 7km ida y vuelta), Itinerario amarillo: La Tajadilla (unos 8.5 km ida y vuelta) o el itinerario Rojo: Villareal- castilo y salto del Gitano, éste es un recorrido con distintos tramos y de duración variada.
En coche podemos encontrar dos tramos de carretera de 8 a 12 km con miradores para observar fauna, parar a contemplar sus atractivos naturales y culturales.
]]>